Hoy les quería hablar un poco sobre un tema que hace rato vengo teniendo en la cabeza.
Trata de como mi vida fue cambiando en relación a los hombres y mi cuerpo, mi peso.
Cuando tenía 14 años yo era muy gorda, desarreglada y los chicos no me daban bola, no les gustaba ni les atraía. No intentaban coquetear conmigo ni siquiera tenerme de amiga. Me ignoraban tanto que hasta llegué a pensar que debía hacerme lesbiana y probar suerte amorosa desde ese lado. Pero tampoco obtenía resultados positivos.
Obviamente en la escuela no pertenecía al grupo de las populares, de las lindas, de las inteligentes ni de nada. Tenía 2 compañeros que hoy son mis mejores amigos, a los que les pasaba lo mismo que a mi y me hablaba con algunos poco otros del salón pero mi participación en esos grupos solo era de oyente o señuelo para burlas. De todas las chicas, o al menos la mayoría, las escuchaba contar que ya habían tenido su primer beso y veía como los chicos estaban desesperados porque alguna les acepte una salida a solas. Otras ya habían perdido la virginidad y yo ni siquiera lograba que un hombre me dijera "hola".
Crecí y al rededor de los 16, casi 17 años algunos chicos se empezaron a interesar. Comenzaba a tener citas aunque fueran cada tiempos esporádicos. Lo bueno es que a esos chicos les importaba por como era yo por dentro. Me invitaban a salir para conocerme mas y quizás comenzar una relación. No les importaba si me veía gorda o flaca, ellos me decían que yo les gustaba mucho y se mostraban interesados en mi. Me preguntaban como estaba, como me sentía, si quería volver a salir a caminar o tomar algo. Me extrañaban, me escribían cartas de amor aunque yo seguía siendo gorda y seguían siendo pocos los chicos que notaban mi existencia. Mas allá de eso, los pocos que se mostraban interesados, les importaba conocerme para formar un noviazgo o al menos intentarlo.
Pasaron los años y el mundo de Ana y Mía me convirtieron en lo que soy ahora. No voy a decir delgada ya que yo me sigo considerando gorda, pero de pesar mas de 71 kilos midiendo 1.58 a 49 kilos mi cuerpo se ve muchísimo mas chico.
Las personas de mi sexo opuesto se empezaron a acercar. Algunos solo para formar una amistad o compañerismo y otros por interés. Ante eso empecé a sentirme mucho mas segura de mi mismo y mi personalidad, mi actitud ante los demás cambió rotundamente. Mi rostro se empezó a ver alegre, comencé a ser una persona mas social, me hice muchos nuevos amigos, me reía, etc. Pero lo importante es que los hombres me empezaron a mirar con otras intenciones.
Salía a bares o boliches con amigos y los chicos se me acercaban, me robaban besos, me invitaban con tragos y hasta me pedían el celular o mail para poder volver a comunicarse conmigo e invitarme a salir por algún lado. Al caminar por la calle los hombres me gritaban cosas, algunas ordinarias y otras tiernas, me miraban y hasta lograba que se dieran vuelta para poder seguir mirándome.
Ahora no tengo el problema del principio sino que es todo lo contrario. Muchos chicos se sienten atraídos por mi, pero hay una enorme diferencia que lo vuelve triste y vacío:
Les interesa salir conmigo solo para poder besarme y ver si pueden llegar a llevarme a la cama. Les interesa solo tener relaciones sexuales y no les importa conocerme, saber como es mi personalidad, mucho menos si soy una posible linda novia.
Tengo sexo 1, 2 quizás 3 veces y ya desaparecen. No me preguntan cómo estoy, cómo me siento, si quiero salir a cenar o pasear con ellos. Si lo hacen antes de que termine la cita me preguntan si quiero ir a la casa o a algún telo (albergue transitorio) para tener relaciones y si no acepto debo olvidarme de volver a tener algún tipo de comunicación con ellos.
En un principio era divertido ya que podía estar con quien quisiera. Eran y siguen siendo tantas las invitaciones que me da posibilidad de estar con gente linda que me gustara. Pero ahora que quisiera tener un noviazgo o al menos intentar tener uno es completamente triste, deprimente, vacío ya que todo lo que consigo no deja de ser algo fugaz.
Me invitan a salir, me chamuyan, tratan de seducir, como solo salgo con gente que me parece linda en cualquier aspecto, ya sea física o en cuanto personalidad caigo en aceptar besarlos, quizás la misma noche tenemos relaciones, si les gustó la noche o no se dió hacerlo aquella primera cita me vuelven a invitar para repetir otra noche o tarde de sexo y luego desaparecen.
Me gusta verme delgada a comparación de lo que era, me gusta mucho mas sentirme linda y atractiva ante miradas de hombres y mujeres de todas edades. Me encanta que se me acerquen e intenten conquistarme, que me digan que les gusto, que tienen ganas de besarme, que los caliento y excito. Pero quisiera tener un novio, alguien que me diga que me ama, que me extraña, que tiene ganas de salir conmigo a pasear, de compartir parte de su tiempo conmigo y eso es algo que se ve completamente imposible, lejos de la realidad.
Quisiera poder hacer una mezcla de sentimientos, volver al tiempo en que los hombres se me acercaban porque les importaba yo como persona, donde se enamoraban de mi o pretendían conocerme para una relación y sumarle la realidad del momento de hoy donde les gusta y calienta mi cuerpo.
La verdad es que deseo de corazón empezar a conocer personas que se interesen por mi de una manera mas sentimental, al menos que me den una oportunidad para que puedan conocerme un poco mas.
¿Y a ustedes? ¿les pasa o pasó algo similar? ¿su cuerpo cambió su relación con las personas?
Trata de como mi vida fue cambiando en relación a los hombres y mi cuerpo, mi peso.
Cuando tenía 14 años yo era muy gorda, desarreglada y los chicos no me daban bola, no les gustaba ni les atraía. No intentaban coquetear conmigo ni siquiera tenerme de amiga. Me ignoraban tanto que hasta llegué a pensar que debía hacerme lesbiana y probar suerte amorosa desde ese lado. Pero tampoco obtenía resultados positivos.
Obviamente en la escuela no pertenecía al grupo de las populares, de las lindas, de las inteligentes ni de nada. Tenía 2 compañeros que hoy son mis mejores amigos, a los que les pasaba lo mismo que a mi y me hablaba con algunos poco otros del salón pero mi participación en esos grupos solo era de oyente o señuelo para burlas. De todas las chicas, o al menos la mayoría, las escuchaba contar que ya habían tenido su primer beso y veía como los chicos estaban desesperados porque alguna les acepte una salida a solas. Otras ya habían perdido la virginidad y yo ni siquiera lograba que un hombre me dijera "hola".
Crecí y al rededor de los 16, casi 17 años algunos chicos se empezaron a interesar. Comenzaba a tener citas aunque fueran cada tiempos esporádicos. Lo bueno es que a esos chicos les importaba por como era yo por dentro. Me invitaban a salir para conocerme mas y quizás comenzar una relación. No les importaba si me veía gorda o flaca, ellos me decían que yo les gustaba mucho y se mostraban interesados en mi. Me preguntaban como estaba, como me sentía, si quería volver a salir a caminar o tomar algo. Me extrañaban, me escribían cartas de amor aunque yo seguía siendo gorda y seguían siendo pocos los chicos que notaban mi existencia. Mas allá de eso, los pocos que se mostraban interesados, les importaba conocerme para formar un noviazgo o al menos intentarlo.
Pasaron los años y el mundo de Ana y Mía me convirtieron en lo que soy ahora. No voy a decir delgada ya que yo me sigo considerando gorda, pero de pesar mas de 71 kilos midiendo 1.58 a 49 kilos mi cuerpo se ve muchísimo mas chico.
Las personas de mi sexo opuesto se empezaron a acercar. Algunos solo para formar una amistad o compañerismo y otros por interés. Ante eso empecé a sentirme mucho mas segura de mi mismo y mi personalidad, mi actitud ante los demás cambió rotundamente. Mi rostro se empezó a ver alegre, comencé a ser una persona mas social, me hice muchos nuevos amigos, me reía, etc. Pero lo importante es que los hombres me empezaron a mirar con otras intenciones.
Salía a bares o boliches con amigos y los chicos se me acercaban, me robaban besos, me invitaban con tragos y hasta me pedían el celular o mail para poder volver a comunicarse conmigo e invitarme a salir por algún lado. Al caminar por la calle los hombres me gritaban cosas, algunas ordinarias y otras tiernas, me miraban y hasta lograba que se dieran vuelta para poder seguir mirándome.
Ahora no tengo el problema del principio sino que es todo lo contrario. Muchos chicos se sienten atraídos por mi, pero hay una enorme diferencia que lo vuelve triste y vacío:
Les interesa salir conmigo solo para poder besarme y ver si pueden llegar a llevarme a la cama. Les interesa solo tener relaciones sexuales y no les importa conocerme, saber como es mi personalidad, mucho menos si soy una posible linda novia.
Tengo sexo 1, 2 quizás 3 veces y ya desaparecen. No me preguntan cómo estoy, cómo me siento, si quiero salir a cenar o pasear con ellos. Si lo hacen antes de que termine la cita me preguntan si quiero ir a la casa o a algún telo (albergue transitorio) para tener relaciones y si no acepto debo olvidarme de volver a tener algún tipo de comunicación con ellos.
En un principio era divertido ya que podía estar con quien quisiera. Eran y siguen siendo tantas las invitaciones que me da posibilidad de estar con gente linda que me gustara. Pero ahora que quisiera tener un noviazgo o al menos intentar tener uno es completamente triste, deprimente, vacío ya que todo lo que consigo no deja de ser algo fugaz.
Me invitan a salir, me chamuyan, tratan de seducir, como solo salgo con gente que me parece linda en cualquier aspecto, ya sea física o en cuanto personalidad caigo en aceptar besarlos, quizás la misma noche tenemos relaciones, si les gustó la noche o no se dió hacerlo aquella primera cita me vuelven a invitar para repetir otra noche o tarde de sexo y luego desaparecen.
Me gusta verme delgada a comparación de lo que era, me gusta mucho mas sentirme linda y atractiva ante miradas de hombres y mujeres de todas edades. Me encanta que se me acerquen e intenten conquistarme, que me digan que les gusto, que tienen ganas de besarme, que los caliento y excito. Pero quisiera tener un novio, alguien que me diga que me ama, que me extraña, que tiene ganas de salir conmigo a pasear, de compartir parte de su tiempo conmigo y eso es algo que se ve completamente imposible, lejos de la realidad.
Quisiera poder hacer una mezcla de sentimientos, volver al tiempo en que los hombres se me acercaban porque les importaba yo como persona, donde se enamoraban de mi o pretendían conocerme para una relación y sumarle la realidad del momento de hoy donde les gusta y calienta mi cuerpo.
La verdad es que deseo de corazón empezar a conocer personas que se interesen por mi de una manera mas sentimental, al menos que me den una oportunidad para que puedan conocerme un poco mas.
¿Y a ustedes? ¿les pasa o pasó algo similar? ¿su cuerpo cambió su relación con las personas?